Es evidente la utilidad de un detector de metales para seguridad o vigilancia sobre personas o también controlar paquetes, pero si por si eres como nosotros, de los que siempre han querido tener uno pero se planteaban otras posibles utilidades para justificar su compra, veamos otras posibles maneras de enseñar y poder disfrutar en algún momento de nuestro propio detector de metales. Por ejemplo localizar espacios de paredes donde detrás puede haber una tubería o algo de metal antes de empezar un trabajo de albañilería o bricolaje, encontrar ese tornillo que no nos aparece, o un anillo o pendiente que se coló bajo el sofá o la cama, las mismas llaves que se nos perdieron, a algún objeto bajo los asientos o laterales dentro del coche. Es verdad, incluso un detector de metales puede sernos útil en algún momento, más si es en tamaño portátil y con una correa de mano. Por cierto, tiene 2 modos de alerta, pitido al detectar metal o vibración, que es una pasada. No vale cachear a tus amigos cuando vayan a cenar a tu casa.